miércoles, 5 de septiembre de 2012


Veo las hojas en blanco. Respiro. Hace días, muchos, que necesito, contarte, y que me escuches (o me leas), desde donde estés.
  
Ya paso mucho tiempo, escucho tu nombre y algo de mi sonríe. Seguramente estés bien… Aceptar culpas: nos basamos en una relación de egoísmo. Uno siempre eligió por el otro, y nada mas se valía aceptar. Nunca nos importo cuanto, de nuestro corazón, adentro nuestro, y alrededor, quedaba sano, solamente veíamos nuestras actitudes, y las justificábamos con nuestro ‘bienestar’.
Hoy veo, lo que fui, lo que quería ser, cerca tuyo. Ochenta y tres cartas, que nunca recibió, hablan de que alguna vez, amé. A veces me rio, a veces, muy pocas veces, lloro, y arranco, con violencia, los recuerdos, las promesas, y los besos, los hago un bollo, y pido, casi a gritos, que nunca, jamás, vuelvas a buscarme.
  
Una sola vez volví a verlo. Casi sin querer, y a las corridas. Me miro a los ojos, y un gesto de ‘no te conozco’, hablo por los dos. Agradezco que haya sido así. Caminaba, todo de negro, con las manos en los bolsillos, y llevaba al lado suyo, lo que siempre tendría que haber llevado: los ojos que alguna vez, supieron reemplazarme. Y yo sonreía. Supe que estaba bien, aunque su cara no decía lo mismo. Ya no esta en mi manos su felicidad. -‘Te prometo que voy a encargarme de que seas feliz’- Horas después un ‘Hacia meses que no te veía reírte así’ dieron el punto final, a la nada. Le agradecí, le dije que estaba bien, que alguien me hacia bien, que ‘te quiero’, y ‘saludos a los tuyos’ y nada mas. Antes, nuestras conversaciones, tenían cierta violencia en las palabras, y lejos de un te quiero, le suplicaba que no se aleje de mi, porque tenerlo cerca me hacia respirar.
  
Hoy me analizo a mi, miro alrededor, y todo esta ordenado, casi perfecto, y sonrió. Unos ojos me salvaron, literal, me salvaron. Él me enseño una forma distinta de amar, que me encanta. Hoy, lo necesito cerca mio, siempre. Me ayuda a caminar, me enseña, me consiente, me da la seguridad de saber, que va a hacer todo lo que este a su alcance, para que nadie pueda lastimarme, y me hace saber, todos los días, que ama tenerme en su vida, y es reciproco. No estaba en mis planes llegar al punto, en que no puedo pasar ni un día, sin saber de él. Fue paulatino, y brusco, a la vez, ver como empezaba a extrañarlo, necesitarlo, y amarlo. Cambio mi vida, sano mi heridas, pero esta vez, no con heridas mas grandes, sino, amándome, todo el tiempo. Si hoy sonrió, si hoy amo, si hoy quiero estar acá, donde estoy, es por él. Lo que vaya a ser, de un tiempo a esta parte, va a ser suyo también. Algo le pertenece de todo lo que logre, porque a mi vida, le agrego lo que alguien se había llevado. Cuatro meses pasaron, y puedo decir que sos mi vida (no me dejes nunca).

Un parche para mis heridas, lo encuentro todo en su sonrisa.

'- El día que te defraudes a vos, me vas a defraudar a mi, vos tenes algo mio, de esto que soy, algo es tuyo. Si te lastimas, me vas a lastimar a mi, si sonreís, voy a sonreír yo también (...)'