domingo, 14 de mayo de 2017

Y que se yo, es medio complicado, viste? El pibe es lo más y está todo bien, pero hay algo que no me cierra, no me llena, no se... porque no puedo disimular que me gusta, me habla y me pongo tarada. Me enojo conmigo en realidad. Como que me digo a mí misma "boluda, en que quedamos?" Porque me gusta un poco, y a la vez tiene cosas que me la re bajan, viste? Ósea, lo adoro, pero eso no alcanza. Tipo, no lo veo entrando a casa, comiendo un domingo con la familia. Pero tampoco quiero perderlo. Y ahí se complica. Porque estas cosas tienen fecha de vencimiento. Así sea mañana, en un mes o en cinco años. Tipo, no lo veo trayéndome el desayuno pero tampoco quiero verlo con otra, me entendes? Y el día que eso suceda seguro me aleje... me voy a alejar si tengo las herramientas para hacerlo. Viste que una es medio masoquista. O boluda. No se. Pero capaz se que el flaco está en otra y yo me quedo ahí con la ñata en el vidrio... igual me incomoda la forma que tiene el de menejarse conmigo. Me da bronca darle espacio en mi vida. Porque el no me lo da en la suya. Y no, no me lo da porque no soy para el, lo que el es para mí. Tampoco pretendo mucho, pero me cuesta. Me cuesta mandarle un mensaje porque va a flashar. Además es re cortado. Mira, la última vez que le mande un mensaje fue porque se le murió el gato, y el lo quería y blah, fue una excusa. Me dijo que me quería. Y fue tipo "uy boludo, se te cayó un sentimiento". A mí me cambia el día verlo. A el le chupa un huevo. Pero imagínate si le digo "verte me hace bien", me cavo mi propia tumba. Le va a dar miedo, va a salir corriendo. Pero tampoco puedo explicarle todo esto. No se porque con el es especial. Es al último que le mandaría un mensaje para coger y sin embargo es con el primero que quiero hacerlo. Ósea, con el único. Capaz tendría que ser más mandada, no? O más amiga. Tipo "che, nos tomamos una birra, hace mil que nose nada de vos". Patético. Se lleva mejor con vos que conmigo... No sé si hay solución a todo esto. Bueno, si en realidad. Lo bloqueo y chau. Pero mira si lo  cruzo y me dice "porque me bloqueaste?" Le voy a tener que decir que me pasaban cosas raras con el y otra vez lo mismo. A veces siento que garchamos porque soy la que está disponible. A veces me hace sentir especial... y yo pienso viste? Revuelvo la mierda de vez en cuando. El puede estar con la mina que se le cante. Porque le da. Está bueno el pibe, y es un amor. Y tipo, supongo que yo también puedo estar con quien quiero. No me presumo, pero no es muy difícil estar con otros chabones... no se me da paja hasta pensarlo. A veces no quiero estar con nadie. Y me pongo a pensar, el pibe seguro se está volteando a todo lo que se le cruza, y yo como una boluda prefiero quedarme en casa, porque a pesar de que no tiene un sexo que me haga temblar, quiero hacerlo con el. Pero, y si no? Y si yo lo idealizo por lo que el es para mi? Pero bueno, trató de no enroscarme tanto. Trato de vivirlo, me entendes? Ósea, de aceptar lo que el me propone, pero boluda, tampoco soy muñeca de el. Me pone mal porque no quiero influenciarme tanto y mira. Si de ante mano sabía que el chabon iba a ser peor que una mina no me hubiese enganchado... tanto. Bueno, como que si uno pudiera determinar no engancharse de tal o cual persona... no quiero dedicarle tanto tiempo, pero lo pienso todo el tiempo. Una cagada... Boluda...

miércoles, 8 de marzo de 2017

Y no, no te culpo, alejarme de tu lado fue lo mas maduro y sano que hice en 22 años. No tiene la culpa de nada. No fue el, fui yo. Yo pensando que tenia la capacidad de poder cambiar a alguien, con todo lo que incluye ser "alguien". Con gustos, manías, costumbres, malos tratos. 
Nadie es capaz, y menos yo, contra el, que me envolvía con sus palabras. 
Cargo yo con las consecuencias. Yo, nadie mas. Es que un día me miro, me prometio, lo sentí, y deje que se llevara todo lo que era capaz de dar y hacer por alguien.
Sabes que? Acá, yo, de este lado, aprendi a reciclarme una y otra vez, y vos, desde la vereda en donde me miras, todavía estás buscando las migas de lo que alguna vez te pude dar. Escúchame, léeme. Yo estoy caminando sobre la mierda que me hiciste pasar, pero estoy volviendo a empezar. Y vos, ahí, todavía tratando de salir del barro del que me metiste a mi... A mi!! 
No te acerques, no vuelvas, no pierdas el tiempo. Ya no estoy sola como me sentí todo este tiempo. Estoy conmigo. Y ya no lloro por nadie, ya no busco a nadie, ya no necesito a nadie. Ni mato, ni muero por alguien. 
Ya no hay mensajes de buenos días, ni cenas caretas. No me quedo dormida hablando con nadie, y nadie me va a buscar a la salida de ningún lado. No creo que alguien piense en mí antes de acostarse, ni tampoco creo que alguien planee estrategias para conquistarme. 
Por lo menos no le tengo que pedir a nadie que me demuestre algo que no siente... Y la verdad se siente bien.
Pero no tenes la culpa de nada, sabes? Acá la única idiota fui yo. Amar? Realmente tenes idea de lo que eso significa? Lo sentiste? Miraste a alguien a los ojos y dejaste de escuchar a los demás? Chabon, no tenes ni puta idea. 
Tómatelas, aléjate de lo que soy hoy, porque ya nada te pertenece. 
Soy yo sin vos, y sin nadie. Y soy feliz. 
Yo no vuelvo mas. Yo no quiero mas proyectar, planear, imaginar y que todo termine en el mismo lugar donde empezó. No quiero gastar el tiempo en armar algo que se va a ir con el primer portazo.
Déjame aca. Sola. No, sola no, déjame conmigo, con mis problemas, seguro me ponga a hablar y te baje todo lo que te puedo subir estando callada. Porque soy así: esta todo bien hasta que me pongo a hablar.
Pero no es una autocrítica. O capaz si, pero no me jode... Imagínate que soy así hace 22 años. 
Pero volviendo a vos... A vos, y a tus pocos huevos, te digo que acá no te quiero mas, no tengo lugar en mi cama para tibios, para esas personas que no saben amar (y aunque sepas, tampoco quiero). Y ándate, camina liviano, capaz podes llegar a volar. Las culpas las cargo yo, por creer en vos. Las culpas y las consecuencias. Entendes? Me estoy culpando por creer en alguien. Mejor si, escúchame, sabes que? Carga vos con la culpa de enseñarme a no creer en nadie. A desconfiar de todo. A pensar que nadie puede amarme, que nadie va a poder. Quien me va a bancar? 24/7 riéndome de boludeces, haciendo chistes sin sentido. Quien va a querer estar con alguien que todavía no sabe si realmente esta donde quiere estar, pero que la mayor parte del tiempo se siente a gusto con su vida? Como lo explico? Porque vos nunca lo entendiste. 
Anda, no me molesta, te agradezco, porque me hiciste pelota, pero me enseñaste a estar conmigo. Porque aprendí. Y vos? De verdad todavía le sonreís a cualquier corazón berreta que te abra la puerta para no hacerle frente a la soledad

domingo, 5 de junio de 2016

Necesito escribir lo que me esta pasando ahora, lo que hace tiempo quiero contar y no se por donde empezar, ni como hacerlo.
Así, como en la vida.
Hace noches que no duermo bien, hay deseos que deje de sentir. Hay lugares de mi cuerpo que siento cada vez más vacíos.
Son algunos nuevos vicios, y unas ganas incansables de exterminar a la rutina. 
Hace un tiempo, que no siento.
No tengo olfato, ni escucho, tampoco tengo piel. 
Hace frío y me abrigo poco. 
Necesito sentir. Volver a sentir. 

miércoles, 24 de febrero de 2016

Capaz nos va mal, por que uno mismo se la pasa idealizando cosas. Que porque te enamoraste y crees que es correspondido, esa persona va a ser lo que vos idealizaste, lo que vos creíste, toda la vida.
Que porque sos feliz, y te hace reír, va a hacerlo toda la vida. Y no. Y cuando te das cuenta que no, todo se desmorona, se pierde el control. 
Lo digo siempre: a veces se torna casi imposible ser feliz con uno mismo. Y cuando conoces a alguien y de repente te encontras diciendo "ey, este tipo me esta haciendo bien", fiel a los sentimientos, uno sigue derecho sin mirar para los costados. Y ahí, en cada hueco es donde hay que estar.
Yo creía que el amor era una especie de sentimiento random: cambia con el tiempo. Qué era normal no escuchar del otro un "que linda estas" o un "te extraño". Me parecía cotidiano extrañar sentimientos que conocí cuando estaba de novia hacia dos o tres meses. 
Pensaba que era parte sentir que dejaba de gustarle, o que ya no le interesara saber como me había ido en el día. Yo estaba confundía. Cuanto mas normal me tomaba las cosas, mas todo se me iba de las manos.
Creía como parte del amor, acostarme a dormir porque estaba cansada, y que el se quedara mirando una serie porque no tenía sueño. Creía que eso era amor. Que la rutina era amor. Que no dar explicaciones y no hacer preguntas hablaban de amor y de confianza. No. Eso no existe. Idealice. Me equivoque. A todos les pasa no? 
Qué me dicen ustedes que cuando van manejando y "era para el otro lado" dan un giro en U, en donde no se puede dar? La oportunidad de cambiar la tenemos todos. En el lugar menos pensado, en el momento más insólito. Capaz equivocarte en el camino sirva para que la próxima vez que vayas por el mismo lugar prestes más atención. Todos nos equivocamos. Todos tenemos que aprender.

Dale boludo! Arriésgate, pega la vuelta, te estoy esperando!

miércoles, 3 de febrero de 2016

Son apenas un poco mas de las ocho de la noche. Marco un numero en el celular, esperando que una voz me salve. No hay nadie. Contestador. Me siento en la computadora, y abro el word. Por lo menos acá no tengo que esperar que del otro lado alguien me hable. 
Ojalá pudiera hablar con la misma destreza con la que me siento a escribir. Las lagrimas salen con fuerza de la misma forma que mis dedos no dejan de moverse. Hola blog, volví, me rompieron el corazón. 
Es difícil, para mi, escribir desde la felicidad. Cuando uno esta bien, no necesita purgarse. No tiene porque. Quizás por eso, cuando paseo por acá, es donde me pueden encontrar muy metida adentro mío ("si alguna vez dudas de lo que siento, búscame donde sea, pero que haya palabras, porque cuando escribo lo hago con el alma" me escucharon decir)
Nose muy bien cuales son los pasos a seguir. Ni siquiera se cual es el camino. Solo se que me oscurece el miedo de pasar otra vez por lo mismo. 
Me gustaría poder adelantar el tiempo, ver que me va a pasar, no asustarme y ser fuerte. Ojalá tuviera la certeza de saber que sola voy a poder. Son muchos los motivos que me traen hasta acá. Son muchas las cosas que por mi parte deje que pasen, y cuando quise detenerlas, fue tarde. 
Imagínense lo difícil que es ser feliz uno mismo, y no saber que es lo que necesita, como para que, además, tome las riendas de la felicidad del otro. Sonara, por siempre, pase lo que pase, como un repiqueteo constante en mi cabeza la dura pregunta de saber si él es feliz. Lo tome hace cuatro años como una meta personal. Conocí sin querer (o queriendo un poco) a alguien que de buenas a primeras, le puso color a mi vida. Y mi forma de devolverle todo lo que hizo por mi, es simplemente esa: haciéndolo feliz. O si la vida se encapricha un poco (como ahora) por lo menos sabiendo que esta siendo feliz en otra vereda. 
Esta mal, también, arrancarse el corazón y dárselo a alguien que quizás tampoco sabe cómo manejar el suyo. Lo aprendí hace poco, y lo adopto para toda mi vida: uno puede estar en una relación, pero siempre tiene que ser independiente. Si el otro no te cuida el corazón, cuídatelo solo. 
Hay orillas a las que uno no llega solo. Son cuestiones, errores, torpezas, debilidades, de las dos partes. Hay cosas que por dejarlas para mañana, nos duelen hoy. 
No tengo muchas certezas en la vida. No se a donde me lleva el viento esta vez (ojalá que sea a favor). Me siento perdida, deambulando, buscando un lugar. Lugar que ya encontré, pero estoy tratando de volver a hacerlo mío. Ojalá no sea tarde. Estoy acá, con las valijas cargadas de amor y de perdón. Con un pasaje al olvido, a empezar de nuevo, desde 0 y lejos de todo. Pero no puedo sola, se necesita cerca a un corazón. 


(Si llegaste hasta acá, perdóname)

sábado, 12 de diciembre de 2015

Intenso. Eso es. Sin peros, ni porques. Sin cuentas pendiente, sin reproches. En un mundo donde todos están acelerados, es una pausa. No elegí que sea así. Se dio. No lo busque, no quería. Apareció.
No hay esquemas, ni reglas que puedan definir lo despegado del suelo que tengo los pies cada vez que pasa por acá. Por mí.


Antes, hace un tiempo, cuando necesitaba escapar, abría la puerta y corría. Sin rumbo, sin tener un lugar a donde ir. A veces con la valija un poco llena. Otras con lo puesto. Ahora tampoco tengo un lugar. Pero se que esta. Que en algún momento va a llegar. Y cada vez que pasa, espero que vuelva a pasar, por acá: por mí. 

lunes, 7 de septiembre de 2015

Teníamos derecho a todo. Puedo jurarlo. Absolutamente a todo. Nos reíamos demasiado, de él, de mí, de nosotros, del momento.
Como se le prohíbe algo a una persona que no para de llevarte a otra dimensión?
No puedo, nose por donde empezar.

Me siento libre. Libre de todo.