lunes, 4 de marzo de 2013

Después de nueve meses el corazón se me partió en mil pedazos. Ni siquiera se porque hoy estoy acá  Supongo que porque prometió curarlo, porque si fuera por mi voluntad, ni siquiera me hubiese agachado a juntar los pedazos. 
Una confesión que me nubla la vista, a veces, directamente me venda los ojos. Mi futuro, se fue, con la misma velocidad que las lagrimas empezaron a caer.

No te ahogues en su mar.